Durante el día estuve pendiente a ver si en la pagina de internet del Recinto de Río Piedras de la UPR, por twitter o por sus infames alertas de seguridad el Recinto se expresaba sobre las agresiones de la madrugada de hoy.
El portal de la UPR-RP aún muestra en las últimas noticias la certificación núm. 5 y la renuncia de García Padilla. En Twitter la persona encargada se dio a la tarea de postear sandeces. Pero a las 6:13 de la tarde pasado el ciclo de noticias del día se expresa la rectora Gladys Escalona de Motta. Su silencio hubiese sido mejor recibido ante el disparate que son sus declaraciones.
La rectora dice:
“El problema que representa para la Universidad y los residentes del área aledaña a la Avenida Universidad, la venta de bebidas alcohólicas en establecimientos en la cercanía del campus universitario, ha sido de gran preocupación puesto que coloca a nuestros estudiantes en situaciones de alto riesgo. Información en este sentido, se le ofrece a los estudiantes que inician sus estudios universitarios quienes reciben copias de la Política institucional en contra del uso de drogas y alcohol, del Código de Orden Público del centro urbano de Río Piedras y datos sobre la incidencia delictiva en el área”
¡Viniendo de la UPR esto es una vergüenza! Tomatito me diría “menos vergüenza y más orgullo Sr. Jíbaro Urbano”. Pero es difícil sentirse orgulloso de las instituciones Puerto Rico y de nuestro primer centro universitario.
Declaraciones como esta ignoran el problema principal de lo ocurrido durante la madrugada de hoy. Lo menos que yo esperaba del recinto era una defensa a los estudiantes agredidos en Torre del Norte. Lo más que esperaba era una declaración amplia que denunciara los males sociales que son raíz de este problema, no un mero síntoma en un comunicado tardío.
¡Sí me siento orgulloso de mis compañeros universitarios y de la blogosfera! Ellos han demostrado tener mucha más capacidad de análisis crítico que los catedráticos al mando de Recinto de Río Piedras.




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