La noticia que se convirtió en un circo mediático ya está regresando a su cause. Cuando residentes de Caimito, una de las pocas áreas boscosa de San Juan, reportaron el avistamiento de lo que se pensó era un felino grande, la imaginación de la gente, y de la prensa del país, echo a correr. Se trataba de una pantera, luego de un puma y ahora, al Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) bajar la intensidad del operativo de búsqueda, la edición en linea del Nuevo Día menciona al ya famosos animal como “pantera”, entre comillas. Para mi las comillas me dan una imagen de los más graciosa. Me imagino al periodista haciendo el gesto con las manos, así como hacemos muchos cuando al hablar ponemos algo en duda.
Se podía tratar de “tagiversar la realidad”, como explicaba el Prof. Edwin Crespo.
Para el profesor Crespo, ya sea la “Pantera de Caimito”, “El Chupacabras”, los objetos voladores no identificados o “El Vampiro de Moca”, son las conflictivas emociones de miedo y fascinación por lo desconocido o aparentemente inexplicable lo que fomenta que sucesos como el de Caimito ingresen al folclor local.
“En un momento dado, cuando la gente no encuentra explicación, empiezan a tergiversar la realidad”, añadió Crespo, investigador del Centro de Investigaciones Arqueológicas.
12 de diciembre de 2008 endi.com
Pues el imaginario colectivo puertorriqueño ya está en vías de añadir otra leyenda urbana. Las imágenes de los Vigilantes del DRNA adentrandose al bosque, ¿no les guía el recuerdo a otras imágenes de un famoso funcionario electo buscando a un ser de otro planeta?
El miedo es un factor pero la introducción de especies exóticas es una realidad. A este último episodio se le dio credibilidad por que no es la primera vez que encuentran felinos grandes en la isla. En declaraciones hechas por el secretario del DRNA, afirma que en la isla se han encontrado especies exóticas productos de la importación ilegal por personas asociadas al trasiego de drogas y a la economía subterránea (economía informal). El DRNA ha estudiado el aumento poblaciones caimanes y de cocodrilos, ambas especies no nativas a la isla y que su introducción a la isla le atribuye al mercado negro. Las personas que compran estos animales se enfrentan a la dificultad de cuando el animal crece no pueden cuidar de el.
La economía de la droga y el resto de la economía subterránea de la islas tienen dinero para comprar, cocodrilos pumas y serpientes de todo tipo. Esta época navideña los estacionamientos de los centros comerciales están llenos. Lo que me hace pensar que hay dinero para gastar. ¿Este dinero sale de salarios o de ganancias de otros sectores económicos?
Sólo espero que los niños no pidan panteras para esta navidad.




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