Monthly Archive for December, 2008

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Nos hace falta más educación financiera

Si algo recuerdo claramente de mis primeras clases de economía en la UPR es la definición de ahorro y crédito. Ambas son muy simples. El ahorro trata del sacrificio del gasto presente por el gasto gasto futuro y el crédito es lo contrario, gasto presente que sacrifica al gasto futuro. Si guardas dinero ahora tendrás para gastarlo después y si gastas lo que no tienes ahora te tienes que sacrificar y pagarlo después, impidiendo que gastes en otras cosas. Bueno, suena básico, ¿no? 

Pues mucha gente no tiene el beneficio de tener información básica de instrumentos y servicios financieros lo cual lleva a decisiones equivocadas que pueden afectar a las personas a largo plazo. Fue mi experiencia trabajar en explicarle a una persona que es un sobregiro de una cuenta de cheques. Muchas veces la persona que se sobregiran por primera vez y que no sabe lo que es, toma el asunto como un esquema de la institución bancaria por defraudar al cliente al prestarle dinero que no pidió y cobrarle por hacerlo.  Las tarjetas de créditos son cosas aun más complicadas y muchos, hasta los que tenemos educación sobre el asunto, abusan de ellas. 

Una de las observaciones de los comercios durante el pasado viernes negro fue que las compras hechas fueron con tarjetas de crédito. ¿En realidad nos hace falta un televisor plasma de cuchucientas pulgadas o es más bien un lujo? El lujo vs. lo necesario es uno de los conceptos que explicaron un corresponsal de The Economist junto a otros voluntarios en unos cursos de educación financiera ofrecidos durante la semana en un albergue de mujeres sin hogar en Nueva York.

Aquí como en EE.UU. la educación financiera debe ser parte del currículo de la educación pública. Eso puede que sea una tarea difícil que conllevaría tratar de que la juventud entienda que es mejor comprarse unas tenis de $40.00 y no unas de $112.00, y que al mismo tiempo guarden la diferencia en una cuenta de ahorros. La cultura del bling-bling y de las compras navideñas no son el mejor ejemplo.

How are you Fidel?

Verry well thank you, and you? Con este saludo, y después de indicar el número de la edición, comienza su programa “Aló Presidente” el Presidente de Venezuela Hugo Chávez. Después de haber visto el programa de la televisión pública americana “Frontline” Chávez es para mí un genio mediático. ¿Cómo puedo describir el programa Aló Presidente para alguien que no lo haya visto anteriormente? Pues es difícil. Primero que todo es una herramienta de propaganda, que nadie se equivoque, esto no es una forma de estar cerca del pueblo por un medio, la televisión, que llega directo a las masas populares. Pero también puede ser programa de variedades que cambia de localización para cada episodio. Pero, broma a parte, la historia de la presidencia de Chávez en realidad es una trágica. La idea de un gobierno liberal que ponga a trabajar los ingresos petroleros para los marginados de Venezuela falleció hace mucho. En cambio los venezolanos tienen un gobierno, legitimo, democrático y desenfocado, muy desenfocado. El programa de Chávez va dirigido a las masas populares pobres que en Venezuela como en Puerto Rico son el bloque electoral más importante. 

Me niego a pensar que estos grupos sean ignorantes porque a la hora de la verdad saben, por lo menos en nuestro caso, que quedarse en los cupones es más provechoso que irse a trabajar y que si son persistentes llegará algún político que les dará lo que quieren sin esperar mucho de ellos, solo su voto cada 4 años. 

Programas como Frontline, 60 minutos, Informe Semanal y otros alrededor del mundo proveen un formato de información y análisis del cual hace mucha falta en Puerto Rico para educar he informar al pueblo. ¿Es conveniente para el mercado y para los gobiernos como el de Chávez,  Bush y el gobierno de PR que el pueblo se mantenga ignorante? Sí, después de todo si no está roto ¿por qué arreglarlo?

Pues entonce ante una ignorancia rampante la televisión nos ofrece consumismo y propaganda. Aquí no tenemos a Chávez pero por lo menos el presidente es una fuente de propaganda directa sin intermediarios. Aquí es más trágico el asunto. Aquí un tercero nos vende la propaganda y la desinformación. Alguien se le paga o el propio medio vela por sus intereses.

Los políticos y la televisión funcionan como el mercado. Si político que no sirve la gente no vota por el, no consume sus servicios. El programa que no sirve no tiene audiencia, no es rentable y es cancelado. En ambos casos está en manos del consumidor y votante hacer algo. Cuando el político y el medio se juntan ahí esta el problema. El político sigue no sirviendo pero el medio se encarga de hacerlo lucir bien.

No sé mucho de esto de la teoría de las comunicaciones, pero es interesante darle reflexión por par de minutos. Les recomiendo las ediciones de Frontline que se encuentran el línea (hay un reportaje de las áreas tribales entre Pakistán y Afganistán que para pelos) así como las de Informe Semanal. También son bienvenidas sugerencias de programación similar de otros países.